lunes, 30 de noviembre de 2015

Brisa

Y aun así, estando separados aprendieron a estar juntos. Estando divididos aprendieron a ser uno solo. Estando así sin más y sin estar con menos. Volando cual gacela y corriendo cual golondrina. Escudriñando lo invisible y reconociendo en la oscuridad. Ellos son ellos y nosotros somos nosotros. Las cosas son simples: mirando, observando, aprendiendo, imitando, enseñando, marchitando...

martes, 15 de septiembre de 2015

Opinión sobre "Ve y pon un centinela" de Harper Lee

No calificaré esto como una reseña porque no creo que lo sea, no voy a resumir el libro ni a recomendarlo, ni si quiera voy a ponerle nota, solo quiero compartir mis ideas sobre algunos temas tratados y desarrollados en esta novela con el único fin de guardar mis primeras impresiones sobre este manuscrito (considero que es la forma más correcta de llamarlo) que tan inesperadamente ha salido a la luz.
No voy a tener ningún recato a la hora de destripar argumentos, conclusiones y destinos de personajes, así que recomiendo que a no ser que se haya leído la novela o no se tenga intención de ello, no se lea este articulo.

Empezaré diciendo que como entusiasta de "Matar a un ruiseñor" recibí este libro con una alegría inmensa y la espera a que el libro cayera en mis manos se me hizo eterna. Ahora sí, no era para nada lo que me esperaba. No lo digo en el mal sentido, ni tampoco en el bueno, simplemente ha roto todos mis esquemas y aún no tengo claro si para bien o para mal. Yo me esperaba algún relato sobre la madurez de Jean Louise, alguna historia sobre su descubrimiento del mundo. Y en cierta medida eso es lo que he encontrado, pero ésta, en lugar de descubrir el mundo le declara la guerra y en lugar de ver su desarrollo personal he visto su encuentro con la naturaleza humana. Este libro narra en cierta medida el despertar de ese sopor inocente que la había acompañado desde la infancia, el cómo abandona su letargo de buenos conceptos para con los demás.

Antes que nada explicaré que en mi opinión el libro no se ha pulido lo suficiente: parece ser que en su día, cuando la autora se lo presentó a sus editores, a estos no acabó de convencerles, y el manuscrito se guardó en una "caja de los recuerdos" hasta hace poco que se decidió publicarlo. La edición fue muy por encima, y eso se nota en que hay algunas incongruencias con el libro anterior (que en realidad se escribió después). En resumen, debido a la edad de la autora, creo que aunque algunas partes no estaban bien lazadas, se han mantenido así por los editores. El libro es bueno, pero parece un simple borrador al que le falta mucha revisión y muchas correcciones y temas por terminar.

Para explicar cierto concepto he de acudir a los símiles y comparar este libro con su predecesor. "Matar a un ruiseñor" está escrito de forma anecdótica desde el presente recordando la infancia y los recuerdos, probablemente algo distorsionados con el tiempo y la madurez, de Jean Louise y Jem Finch. Esta obra se caracteriza por su tono jovial y por la apacible vida, complicada a veces por triviales preocupaciones, que llevan los niños en Maycomb. "Ve y pon un centinela" está escrito desde otro angulo muy diferente, dejando a un lado las historias veraniegas y enfrentándose a la vida real. El tono en que está escrito es de desconsuelo permanente mientras Jean Louise ve cómo todo su mundo y todos los principios e ideales en los que ella creía confiar se desmoronan de repente. Hay un momento en la vida de todas las personas en el que sus idealizaciones se rompen, y este es el suyo. Scout se encuentra con la cruda realidad de que su padre no es tan perfecto por así decirlo como ella había creído toda su vida.

Encontramos un Atticus Finch muy diferente al respetado, sabio y justo hombre al que Scout (Jean Louise) admiraba y prácticamente veneraba. Tanto es así que en algunos momentos éste llega a expresar ideas supremacistas contradiciéndose a sí mismo y a los ideales que enseñó en su día a sus hijos. Jean Louise le ve en una reunión del Consejo Ciudadano y en ese momento se da cuenta de que su padre no es el hombre que ella pensaba que era. En esos momentos yo aún me resistía a abandonar a mi ídolo: Atticus Finch, pero a medida que el libro avanza, la idea parece reafirmarse.
Cuando yo ya casi había perdido la esperanza de que Atticus se pudiese salvar en mi conciencia de las acciones acusatorias que su hija describía, ella explotó. Le gritó, explicó y prácticamente lloró todo lo que sentía y pensaba. Discutieron y ella le echó en cara todo lo que la estaba matando por dentro. Atticus no se defendió, y permitió que ella le insultase y le echase culpas sobretodos y cada uno de los puntos que ella había expuesto. En este punto debo admitir que yo estaba llorando a mares, porque aunque no acababa de entender la situación del todo, me daba cuenta de lo que Atticus estaba haciendo. Se podía percibir el orgullo y la ternura que su ser emanaba cada vez que ella le gritaba que los negros tenían tantos derechos como ellos. Yo estaba empezando a comprender el comportamiento de Atticus: él siempre había considerado a los negros tan dignos como a los blancos, pero solo como individuales. Según él la comunidad negra estaba muy atrasada aún, y por eso no se les podía dar un poder tan inmenso como el poder de voto de repente, porque al doblarles en número, todos votarían en bloque y las consecuencias podían ser nefastas.
Todo acaba de encajar cuando al final del libro, el tío Jack, hermano de Atticus, le revela a su sobrina un secreto que su hermano y él conocían desde años y que llevaban tiempo esperando a que ella se diese cuenta de ello:
" -Ahora bien, tú, señorita, que naciste con conciencia propia, en algún punto del camino la pegaste como una lapa a la de tu padre. Al crecer, al hacerte mayor, sin darte cuenta, confundiste a tu padre con Dios. Nunca lo viste como a un hombre con el corazón de un hombre y con los defectos de un hombre. Admito que quizás haya sido difícil verlo teniendo en cuenta lo poco que se equivoca, pero lo cierto es que comete errores, como todos. Eras una tullida emocional, te apoyabas en él, encontrabas siempre la respuesta en él, dabas por sentado que tus conclusiones serían también las suyas, siempre.
Jean Louise escuchaba a la figura sentada en el sofá.
 -Cuando te presentaste allí y lo viste haciendo algo que te pareció que era la antítesis de su conciencia, o de la tuya, literalmente no pudiste soportarlo. Te pusiste físicamente enferma. La vida se convirtió en un infierno para ti. Tenías que matarte tú o tenía que matarte él para conseguir que funcionaras como un ser autónomo.
<<Matarme. O matarlo. Tenía que matarlo para vivir...>>.
 -Hablas como si supieras desde hace mucho lo que iba a pasar. Tú...
  -Así es. Y tu padre también lo sabía. A veces nos preguntábamos cuándo tomarían caminos separados tu conciencia y la suya, y cuál sería el detonante..."
 Esto justifica en cierta medida el comportamiento de Atticus, pero hay algunos hilos sin hilvanar aun. Yo no entiendo como un hombre que ha permitido que a sus hijos prácticamente los criase una mujer negra, que defendió con orgullo a un negro inocente acusado de violar a una blanca en un juicio y que siempre ha promovido la igualdad puede intentar retrasar el crecimiento de la sociedad negra, por muy prudente que sea. Cosas como estas son algunas de las que hacen que el libro en general resulte algo desconcertante.
Otro de los cabos sueltos es Calpurnia, la criada negra que había servido en casa de los Finch durante veinticinco años y que prácticamente había criado a los niños al faltar la madre de estos. De repente, cuando Jean Louise va a visitarla se encuentra con una anciana obstinada que cree que todos los blancos intentan hacerle mal. Esa es la gota que colma el vaso de la desesperación de Scout: ver a la mujer a la que ella había amado desde niña rechazarla por el color de su piel, verla como a una simple blanca.

Jem. Puede que hayáis notado que no he mencionado aun a nuestro querido Jem Finch, y es que resulta que había muerto cinco años atrás debido a una insuficiencia cardiaca, igual que su madre. Eso demuestra que este libro se escribió antes de Matar a un ruiseñor, ya que la señora Lee aun no le tenía el cariño suficiente como para salvarlo (al contrario que nosotros). Para compensar la figura de hermano protector se introduce un personaje nuevo: Henry Clinton (Hank), amigo de la juventud de su hermano, novio de Scout y discípulo y sucesor de Atticus. Jean Louise también está disgustada con él ya que éste había asistido con Atticus al Consejo Ciudano. Más tarde comprende que esa es su forma de encajar entre los ciudadanos de Maycomb, que le juzgan por ser de una familia pobre. A lo largo de toda la trama ella está indecisa sobre volver a casa y casarse con Hank, o quedarse en Nueva York. El final deja el tema abierto, pero da la impresión de que ella ha decidido volver a Nueva York.

Me ha gustado mucho es la idea de que Jean Louise es daltónica, que no distingue entre negros y blancos. Me ha encantado la evolución de este personaje y, aunque sigue siendo la Scout de ocho años que se sienta en el regazo de su padre, verla convertida en una mujer independiente es realmente curioso.

Para ir concluyendo:es un buen libro, eso no se puede dudar, pero es un simple borrador. Los argumentos no están terminados,  y los personajes tienen comportamientos algo extraños. Sin embargo, me parece buena idea la desidealización de Atticus, me ha gustado también la aparición más notable del tío Jack y me ha encantado ver a Jean Louise luchando por lo que cree que es justo, tal y como lo hacía su padre cuando era más joven. Me ha desilusionado un poco el no haber encontrado a Jem, pero los recuerdos que a menudo recurren en la mente de su hermana lo han compensado un poco.

Ojalá la señora Lee hubiese escrito más obras maestras como estas. En mi opinión nada igualará nunca a Matar a un ruiseñor, pero este epílogo ha sido interesante y merecedor del nombre a pesar de las malas críticas.

domingo, 30 de agosto de 2015

El rastro brillante del caracol - Gemma Lienas

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"Enternecedora, intrigante y desordenadamente caótica"
TITULO: El rastro brillante del caracol
AUTOR: Gemma Lienas
Nº PÁGINAS: 346
EDITORIAL: Destino
AÑO: 2014
SinopsisUn inquietante thriller sobre el ciberbullying. Sam tiene 16 años y síndrome de Asperger, una forma ligera de autismo. Es un crac de los ordenadores, pero tiene pocos amigos y le cuesta interactuar con los demás en la vida cotidiana. Un día conoce a Martina y su mundo cambia. Le gusta mucho pero no sabe cómo acercarse a ella, y al poco tiempo descubre que un acosador la está poniendo en un grave peligro. Sam tendrá que esforzarse mucho para superar sus limitaciones si quiere ayudarla y desenmascarar al culpable.
Bueno, pues aquí os traigo la reseña del primer libro de esta autora que ha llegado a mis manos. No la conocía pero me han gustado tanto su estilo como su forma de acercarse al mundo cibernético.
La lectura es muy sencilla y amena, pero sin ser simplona. Narra tres acciones simultaneas que ocurren desde distintos puntos de vista al mismo tiempo. Me explico: la historia está contada en primera persona por nuestro protagonista, Sam; aunque también hay otras dos lineas argumentales contadas en tercera persona por un narrador externo, cada una cuenta los hechos que le ocurren a cada personaje: Martina y el acosador. En resumen, se alternan la vida de Sam con la de Martina y con la aparición esporádica del acosador. Estos tres personajes interactúan entre ellos todo el rato. Así contado parece un poco confuso, pero no lo es en absoluto gracias a la habilidad con la que la autora dirige la trama.
Hablemos de nuestro protagonista. Sam es un chico de 16 años con el síndrome Asperger, sin embargo lleva una vida completamente normal. Al margen de sus manías y rutinas podría decirse que simplemente es tímido y raro. A ello contribuye que es un geek (un friki de los ordenadores) y que no tiene muchos amigos (en el mundo 3D al menos). Estudia primero de bachillerato y tiene unos hombros enormes de practicar kayak. Es muy inteligente, pero tiene un problema con la filosofía, que no le encuentra ningún sentido. Para el las metáforas son una maraña imposible de desenredar, y no le ayuda mucho caerle mal al profesor. Para él la forma de relacionarse de los neurotípicos (la gente normal) es un completo misterio al que se enfrenta gracias a Iris, su hermana y el lazo entre su mundo y el del resto de la gente. Iris es su traductora personal de las emociones que él no sabe reconocer. 
Una de las cosas que más me han gustado sobre este libro, es la manera en la que se trama es tema Asperger: no como si fuera una enfermedad, sino como si fuera una diferencia como otra cualquiera. La autora consigue reflejar la mente de Sam de una manera muy interesante, de manera que es como un niño pequeño al que le da miedo la arena pero tiene que cruzarla para llegar hasta la orilla; eso mismo pasa con Sam, que tiene que enfrentarse a la desconocida y aterradora tarea de aprender a relacionarse para llegar hasta Martina.
Ahora pasemos a la verdadera acción de la novela, el acoso cibernético. Me ha parecido todo un punto que se trate este tema, no solo desde el punto de vista del acosado, sino también del acosador. La autora refleja bastante bien el cómo  todos podemos ser víctimas de este tipo de cosas, cómo parece que nunca nos va a pasar a nosotros hasta que ocurre.
En resumen, que me parece que ese tema esta muy bien llevado, añadiendo por supuesto todo el misterio que mantiene de principio a fin para averiguar quién es él y la acción  que conlleva la peligrosa tarea de desenmarcararlo.
Me ha parecido un buen libro, muy entretenido y con unos personajes bastante bien desarrollados. Le pongo un 7 sobre 10.

lunes, 24 de agosto de 2015

The DUFF - Kody Keplinger


Resultado de imagen de the duffTITULO:“The DUFF: Designated Ugly Fat Friend” 
AUTOR: Kody Keplinger.
277 páginas
EDITORIAL: Little Brown
AÑO: 2010
Sinopsis: Bianca, de 17 años, sabe perfectamente que no es la más guapa de sus amigas. También es consciente de que tratar con el mujeriego y guapísimo Wesley Rush significa cometer un grave error. Por eso, cuando él la llama Duff –apodo que utiliza para referirse a la chica más fea del grupo-, lo último que Bianca imagina es q ue acabarían besándose. Y, aunque lo odia con todos sus fuerzas, el beso le gusta. Pero poco a poco, Bianca descubrirá que tienen algo en común: ambos están pasando por una etapa bastante complicada. Resulta, además, que Wesley la comprende y escucha. De repente se da cuenta, con horror, de que se está enamorando del chico al que más detesta.
Este libro lo leí este verano a raíz de las buenas críticas que había leído en otros blogs. Lo compré por internet, y como no me fijé en el idioma me llegó en inglés, por lo que no sé cómo de buenas son la traducción y la adaptación.
La verdad es que no sabría cómo clasificar este libro. Empezaré diciendo que es la típica novela de adolescentes. Nada demasiado sofisticado pero entretenido al mismo tiempo. La lectura es muy sencilla, a mí se me pasó tan rápido que lo leí en un solo día, por lo que se podría deducir que es adictiva. En efecto. Es la clase de libro del que no puedes despegar los ojos.
Como ya he dicho antes es la típica, aunque no tan típica al mismo tiempo, novela de adolescentes. Lo cual no implica que sea una novela rosa ni mucho menos, es más, nuestra protagonista aporta una gran dosis de cinismo que contrarresta  la pequeña parte de romance que se encuentra en algunos puntos. Lo que diferencia este libro de muchos otros es el realismo de las relaciones entre los personajes. La simplicidad con la que la autora refleja los lazos entre las personas, sin sentimientos rebuscados. Este libro muestra muy bien las necesidades humanas: la amistad, el desfogue, la confusión, el amor, los celos…
Está narrado en primera persona por nuestra protagonista Bianca Piper, una chica de diecisiete años. Ya he dicho antes que la chica es bastante cínica, sarcástica y en ocasiones escéptica. La amiga responsable. En este punto seguro que todos, al igual que hice yo en su momento, estéis pensando que la historia va a tratar de una chica cínica que se enamora y se convierte en una romántica; pero por suerte no es así. Ella se mantiene fiel a si misma durante toda la trama, incluso cuando aparece algún chico de por medio. Como Wesley Rush.
Wesley es un pretencioso mujeriego, chulo y sin escrúpulos que va a la misma clase que Bianca y que nos guarda muchas sorpresas. La evolución de este personaje tal vez sea la parte que menos me ha gustado del libro. Me parece un poco subrrealista su transformación, pero también es cierto que la manera en la que va mostrando sus debilidades a lo largo de la novela es de lo más enternecedora.
Para terminar hablaré sobre Jessica y Casey las dos mejores amigas incondicionales de Bianca. Sus dos pilares de honestidad y realismo. En mi opinión la autora quería reflejar con estos personajes, los dos lados de las cosas: Jessica representa la parte soñadora y Casey la parte práctica; al igual que desde cierto punto de vista también son las dos voces de su conciencia. Bianca huye de estas dos voces durante gran parte de la historia, y cuando al final decide afrontarlas todo se vuelve mucho más fácil.
En definitiva, que este libro de adolescentes tiene más trasfondo de lo que parece. Una de las ideas que más me han gustado es la de que no se puede huir de algo eternamente, al final todo acaba alcanzándote. Esta es probablemente la línea que dirige toda la historia, pero aun así hay otros cabos sueltos que también me dieron que pensar. La idea de que en realidad todos somos el DUFF, de que todos nos sentimos feos e inferiores en algún momento me resultó de lo más interesante.

En resumen, me ha gustado mucho este libro y le voy a dar un 8 sobre 10.

martes, 23 de junio de 2015

El viaje de Darcy - Emily Griffin

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Esta novela, la empecé por entretenerme, sin ningún tipo de expectativa sobre lo que iba a encontrarme, y la verdad es que el resultado ha sido muy interesante.



La transición es de lo más interesante, es más el principio no me gustó nada, estuve a punto de dejarlo aparcado, lo cual es algo que no hago jamás. Sin embargo, al final decidí seguir leyendo, y me alegro mucho de haberlo hecho, ya que me ha encantado.
Sinopsis:
Darcy Rhone creía tenerlo todo, atado y bien atado: le sobraba belleza y no podía estar más encantada con su vida. Tanto daba el interior. Tanto daba atenerse a las reglas. Tanto daban cosas absurdas como el karma. Pero el mundo perfecto e inmaculado de Darcy da un vuelco cuando Rachel, su mejor amiga, la típica chica del montón, le roba a su prometido... y Darcy se encuentra por primera vez en su vida totalmente sola. Y encima con un bebé en camino. Para reponerse se va a Londres, donde volverá a recurrir a su cara bonita para conseguir lo que sea. Pero mientras intenta reconstruir su glamurosa vida en un nuevo continente, Darcy se da cuenta de que las reglas por las que se regía hasta ahora ya no sirven. El viaje de Darcy es una novela sobre los descubrimientos de una mujer acerca del verdadero significado de la amistad, el amor y la felicidad.
Este libro tiene algunas de las tramas más típicas: la infidelidad, el embarazo, la amistad... No es un libro para todo el mundo, tienen que gustarte los dramas para disfrutar de él.